Ofrecemos el pienso para tus animales de mayor calidad
NUESTRO aLIMENTO
En nuestras fincas, gracias al pastoreo extensivo y a nuestro pienso de calidad, cuidamos a los animales de la mejor manera.
Vendemos lo que comemos.
¿por qué nuestro pienso?
Pienso para cerdos
Pienso para vacas
Pienso Premium para Cerdos Ibéricos y Ganado Limusín: Nutrición de Alto Rendimiento para Animales de Alto Valor
En el mundo de la ganadería, la calidad de la alimentación marca la diferencia entre un animal promedio y uno excepcional. Por eso, hemos desarrollado un pienso especializado para dos de las razas más valoradas en el mercado: el cerdo ibérico y el ganado limusín. Nuestro pienso está formulado para maximizar la salud, el rendimiento y la calidad final del producto, garantizando una inversión rentable y sostenible para el ganadero.
Formulación Específica para Cerdos Ibéricos
El cerdo ibérico es sinónimo de excelencia gastronómica. Su carne, infiltrada de grasa y con un sabor inconfundible, es apreciada en todo el mundo. Pero para lograr ese nivel de calidad, es fundamental cuidar cada detalle de su alimentación.
Nuestro pienso para cerdos ibéricos está formulado con una combinación equilibrada de cereales seleccionados, leguminosas, aceites vegetales y suplementos naturales que favorecen una buena digestión, un crecimiento armónico y una correcta infiltración de grasa. Incorporamos ingredientes como cebada, maíz, soja tostada y aceites ricos en ácidos grasos oleicos, que ayudan a desarrollar esa textura y sabor tan característicos del jamón ibérico de alta gama.
Además, no usamos aditivos artificiales ni subproductos de baja calidad. Solo materias primas trazables y frescas que garantizan una alimentación sana, segura y natural, respetando el bienestar animal en todas las fases de la cría y cebo.
Pienso de Alto Rendimiento para Ganado Limusín
El ganado limusín se caracteriza por su excelente conformación muscular, rusticidad y una carne de gran terneza y sabor. Para potenciar al máximo estas cualidades, ofrecemos un pienso formulado específicamente para las exigencias nutricionales de esta raza.
Nuestro producto está enriquecido con proteínas de alta digestibilidad, vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales como la lisina y la metionina. Estos componentes son clave para favorecer un desarrollo muscular óptimo, mejorar la conversión alimenticia y reducir el estrés metabólico, especialmente en periodos críticos como el destete, la recría o el acabado.
También incluimos prebióticos y probióticos que refuerzan el sistema inmune y promueven un buen estado sanitario general, lo que se traduce en menos enfermedades, menos bajas y mejores índices productivos.
Beneficios Claros para el Ganadero
Con nuestro pienso, el ganadero no solo obtiene animales más sanos y productivos, sino también un producto final de mayor calidad, lo que se traduce en mejores precios en el mercado.
Estos son algunos de los beneficios que notarás:
Mayor ganancia media diaria y mejor índice de conversión
Reducción de enfermedades digestivas y respiratorias
Mejor conformación y calidad de canal
Más sabor, jugosidad y terneza en la carne final.
Mayor rendimiento económico en cerdos ibéricos de bellota y en terneros limusín
Comprometidos con la Sostenibilidad
Sabemos que la ganadería moderna no puede desligarse de la sostenibilidad. Por eso, nuestras fórmulas buscan el equilibrio entre rendimiento y respeto por el entorno. Utilizamos ingredientes de proximidad, fomentamos prácticas de producción responsables y minimizamos el impacto ambiental de nuestro proceso.
Confianza y Asesoramiento Personalizado
No solo te vendemos pienso, te acompañamos en cada paso del proceso. Nuestro equipo técnico ofrece asesoramiento personalizado para ajustar la alimentación según la fase productiva, el manejo y los objetivos de tu explotación.
Confía en la experiencia, la innovación y la calidad. Da a tus animales lo mejor. Y recoge los frutos de una nutrición de alto nivel.
Porque cuando alimentas bien, produces mejor.
Piensos para el Cerdo Ibérico
El cerdo ibérico es una raza autóctona de la península ibérica, reconocida por la calidad excepcional de su carne y productos derivados, como el jamón ibérico. Su alimentación influye directamente en las características organolépticas y nutricionales de la carne.
Durante la fase de montanera, que se extiende de octubre a marzo, los cerdos ibéricos se alimentan principalmente de bellotas y pastos naturales en las dehesas. Esta dieta es rica en ácidos grasos monoinsaturados, especialmente ácido oleico, que contribuye a la infiltración de grasa en el músculo, otorgando a la carne su sabor y textura característicos.
Sin embargo, fuera de la montanera o en sistemas de producción intensivos, es común el uso de piensos compuestos para complementar o sustituir la alimentación natural. Estos piensos deben formularse cuidadosamente para satisfacer las necesidades nutricionales del cerdo ibérico en sus diferentes etapas de crecimiento:
Recría (hasta 100 kg de peso vivo): En esta fase, se busca un desarrollo adecuado de los tejidos óseo y muscular, evitando un exceso de grasa. Los piensos suelen incluir cereales como cebada, maíz y trigo como fuentes de energía, y harina de soja como fuente proteica
Cebo (a partir de 100 kg de peso vivo): Aquí, el objetivo es alcanzar el peso óptimo para el sacrificio. En ausencia de montanera, los piensos deben ser energéticos, con un equilibrio adecuado de proteínas y grasas
Investigaciones recientes han explorado la inclusión de subproductos del cerdo ibérico de bellota en la formulación de piensos, aprovechando su alto contenido en ácido oleico. Estos subproductos, como harinas y grasas, se obtienen de restos no destinados al consumo humano y se utilizan en la alimentación de mascotas y en acuicultura, aportando beneficios nutricionales y promoviendo la economía circular.
Piensos para el Ganado Limusín
El ganado Limusín, originario de la región de Limousin en Francia, es apreciado por su carne magra y de alta calidad. Esta raza se adapta bien a diversos sistemas de producción, pero su alimentación debe gestionarse cuidadosamente para maximizar su potencial genético y garantizar la calidad de la carne.
La dieta del ganado Limusín generalmente se basa en:
Forrajes: El pastoreo en praderas de calidad es fundamental. Los forrajes aportan fibra necesaria para el correcto funcionamiento ruminal y contribuyen al bienestar animal
Piensos concentrados: Se utilizan para complementar la dieta, especialmente en sistemas intensivos o durante períodos en los que los forrajes son insuficientes. Estos piensos suelen incluir cereales (maíz, cebada), fuentes proteicas (harina de soja, girasol) y suplementos vitamínico-minerales para asegurar un crecimiento óptimo y una buena condición corporal
Es esencial equilibrar la relación entre forrajes y concentrados para evitar problemas metabólicos y garantizar la calidad de la carne. Un manejo adecuado de la alimentación permite obtener canales con buen rendimiento y carne con las características deseadas por los consumidores.
Consideraciones Finales
La formulación de piensos para ambas especies debe tener en cuenta factores como la edad, peso, estado fisiológico y sistema de producción. Además, es importante considerar la disponibilidad de materias primas y su costo, así como el impacto ambiental de la producción.
En el caso del cerdo ibérico, la alimentación influye directamente en la calidad del producto final, especialmente en productos curados como el jamón. Por ello, es fundamental mantener prácticas de alimentación que respeten las tradiciones y aprovechen los recursos naturales de las dehesas.
Para el ganado Limusín, una dieta equilibrada que combine forrajes de calidad con piensos concentrados adecuados permitirá maximizar el rendimiento productivo y obtener carne de alta calidad, satisfaciendo las demandas del mercado y garantizando la sostenibilidad de la explotación ganadera.
La principal característica del cerdo ibérico es su capacidad de infiltrar grasa en el músculo, lo que da como resultado una carne jugosa, sabrosa y con una textura inigualable. Esta infiltración de grasa se traduce en el veteado blanco que se puede observar en productos como el jamón o el lomo ibérico, y que es una garantía de calidad. A diferencia de otras razas porcinas, el cerdo ibérico tiene un metabolismo particular que le permite almacenar grasa intramuscular, lo que es clave en el desarrollo de su sabor característico.
Uno de los aspectos más importantes en la calidad del cerdo ibérico es su alimentación. Durante la última etapa de su vida, conocida como la montanera, los cerdos se alimentan principalmente de bellotas, pastos y raíces en las dehesas, un ecosistema típico del suroeste de la península. Este entorno natural, formado por encinas y alcornoques, es ideal para la cría extensiva del cerdo ibérico. La bellota, rica en ácido oleico, es la responsable de muchos de los beneficios nutricionales y organolépticos del jamón ibérico de bellota.
El proceso de cría es largo y muy cuidado. Los animales viven en libertad, se ejercitan caminando por la dehesa y desarrollan así una musculatura adecuada y una mejor distribución de la grasa. Esta vida al aire libre y el ejercicio físico también contribuyen al desarrollo de aromas más complejos y profundos en la carne.
Una vez sacrificado el animal, comienza el proceso de elaboración del jamón ibérico, que puede durar entre dos y cinco años dependiendo del tipo de curación. Este proceso es completamente artesanal y requiere de un control meticuloso de la temperatura, la humedad y el tiempo. El resultado es un producto gourmet con una combinación de sabores dulces, salados y umami que lo convierten en una auténtica delicia para los sentidos.
Existen diferentes categorías dentro del jamón ibérico, según la pureza de la raza y el tipo de alimentación del cerdo. El más valorado es el jamón ibérico 100% de bellota, procedente de animales de raza pura y alimentados exclusivamente con bellotas durante la montanera. Le siguen otras categorías como el cebo de campo y el cebo, que también provienen de cerdos ibéricos pero con diferentes tipos de alimentación y condiciones de vida.
El cerdo ibérico no solo produce jamón. De él se obtienen otros productos como el lomo, la caña de presa, la paleta o el chorizo ibérico, todos ellos igualmente apreciados por su sabor y textura. Además, se trata de un animal cuya crianza tiene un fuerte arraigo en la economía rural y en la conservación del medio ambiente, ya que contribuye al mantenimiento de las dehesas, un ecosistema de gran valor ecológico.
En resumen, el cerdo ibérico es mucho más que un animal de granja: es parte del patrimonio cultural, económico y gastronómico de España. Su carne, especialmente el jamón ibérico de bellota, es símbolo de excelencia, tradición y sabor, y ocupa un lugar privilegiado en la alta cocina a nivel mundial.